Introducción
Los errores al invertir en oro pueden costarte mucho dinero y reducir significativamente tus ganancias. A pesar de ser una de las estrategias más seguras para proteger el patrimonio frente a la inflación y la incertidumbre económica, muchas personas cometen fallos que afectan su inversión.
Desde no verificar la autenticidad del oro hasta comprarlo sin conocer la fiscalidad aplicable, estos errores pueden marcar la diferencia entre una inversión segura y una pérdida financiera. En este artículo, analizaremos los fallos más comunes, cómo evitarlos y cómo garantizar una inversión rentable y protegida en España.
1. No verificar la autenticidad del oro antes de comprar
Uno de los errores más graves al invertir en oro es no asegurarse de que el metal sea auténtico y certificado.
Riesgo: Existen falsificaciones y lingotes de baja calidad en el mercado. Comprar oro sin verificar su origen puede resultar en una inversión sin valor.
Cómo evitarlo:
Asegúrate de que el oro tenga certificación LBMA (London Bullion Market Association).
Compra únicamente a proveedores de confianza, como SilverGold Patrimonio, gestionado por Tuchances Inversiones y Gestión.
Verifica que cada lingote o moneda tenga su número de serie y certificado de autenticidad.
Dato clave: Todo el oro de inversión legítimo tiene una pureza mínima del 99,5% y viene con su correspondiente sello de certificación.
2. Creer que el precio de LBMA es el precio real de compra
Un error común es pensar que el precio publicado por la LBMA es el precio final al que se puede comprar oro.
Riesgo: Los precios de LBMA son precios mayoristas, utilizados como referencia en grandes transacciones. A este precio se le deben sumar costes comerciales, transporte y refinería.
Cómo evitarlo:
Siempre pregunta por el precio final de compra, incluyendo todos los costes asociados.
Compra a distribuidores que expliquen de manera clara la composición del precio, como SilverGold Patrimonio.
Ejemplo real: Si la LBMA publica que el oro cuesta 1.850€ por onza, el precio real de compra minorista será mayor debido a los costes adicionales.
3. No considerar la fiscalidad al vender oro
Muchos inversores desconocen que la venta de oro genera una ganancia patrimonial que debe tributar en España.
Riesgo: Si vendes oro con beneficios sin declararlo correctamente, podrías enfrentarte a sanciones fiscales.
Cómo evitarlo:
Recuerda que el oro de inversión está exento de IVA, pero si lo vendes con ganancias, debes tributar entre un 19% y un 26% sobre la plusvalía obtenida.
Guarda todos los documentos de compra y venta para facilitar la declaración.
Ejemplo: Si compras oro por 10.000€ y lo vendes por 12.000€, la ganancia de 2.000€ estará sujeta a impuestos.
4. No elegir la mejor forma de almacenamiento
Algunos inversores no consideran dónde guardarán su oro tras la compra, lo que puede exponerlos a riesgos de pérdida o robo.
Riesgo: Guardar grandes cantidades de oro en casa sin medidas de seguridad puede ser peligroso.
Cómo evitarlo:
Si decides almacenarlo en casa, utiliza una caja fuerte de alta seguridad.
Considera la opción de custodia profesional en bóvedas de alta seguridad, ofrecida por SilverGold Patrimonio.
Asegúrate de que la empresa de custodia tenga seguros y certificaciones para proteger tu inversión.
Dato clave: Con la custodia segura, el oro siempre sigue siendo propiedad del inversor y puede retirarlo en cualquier momento.
5. Invertir en “oro papel” sin conocer sus riesgos
Muchas personas compran oro a través de ETFs o contratos de “oro papel” sin saber que no son dueños del oro físico.
Riesgo: El oro papel depende de instituciones financieras, y en caso de crisis, podrías no poder retirar el oro.
Cómo evitarlo:
Si buscas seguridad total, elige oro físico certificado.
Evita comprar derivados financieros si tu objetivo es tener un activo tangible.
Ejemplo: Durante la crisis de 2008, muchos inversores que poseían ETFs de oro no pudieron retirar su oro físico, lo que generó pérdidas.
6. No diversificar la inversión en metales preciosos
Algunos inversores compran únicamente oro y no consideran otros metales preciosos como plata, platino o paladio.
Riesgo: En ciertos momentos del mercado, otros metales pueden tener una mejor rentabilidad que el oro.
Cómo evitarlo:
Evalúa una cartera diversificada, combinando oro con otros metales.
Consulta con asesores especializados, como los de Tuchances Inversiones y Gestión.
Ejemplo: En algunos periodos, la plata ha tenido un rendimiento superior al oro debido a su demanda industrial.
Conclusión: Invierte con seguridad y evita estos errores
Invertir en oro es una excelente estrategia para proteger tu patrimonio, pero es fundamental hacerlo con información y asesoramiento adecuado.
Verifica siempre la autenticidad del oro.
Considera los costos reales de compra y venta.
Almacena tu oro de forma segura.
Evita el oro papel si deseas poseer el metal físico.
Diversifica tu inversión con otros metales preciosos.
Abriendo puertas a oportunidades de inversión y nuevas posibilidades